Medio año. Dos palabras que se escriben tan rápido y, sin embargo, ¡cuántas sensaciones vividas en este medio año!
Medio año lleno de conversaciones sobre vosotros, de visitas a Lescún, de subidas al refugio, de comidas con catering incluido dentro y fuera del refugio (¡benditos Iosune y Rafa), de miradas a los corredores, de abrazos, de lágrimas, de risas y sonrisas…
Medio año echándoos de menos.
Habéis pasado por este mundo pisando fuerte y eso se nota. Se nota en que los que tuvimos la suerte de estar cerca vuestro nos acordamos mucho de vosotros.
Incluso alguien que no os conoció, Tití, piensa en vosotros y os cuida. Porque Tití va a Sanchese y riega los arbolitos y se preocupa cuando los animales se comen las hojas. Y porque tal era su afán en ayudarnos a encontraros, que os encontró.
Medio año en el que Anabel ha sido un ejemplo para mí. Esa mujer tan dulce, tan sensible y tan fuerte me ha ayudado, tan sólo con su presencia y su actitud, a pisar más fuerte cuando me temblaban las piernas. Una persona extraordinaria, discreta y generosa. Una mujer a la que desde hace medio año “no le salen las palabras”, como ella dice, pero todos sabemos que su corazón habla por ella.
Medio año… y sin embargo parece que fue ayer cuando Nacho me dijo que no habíais vuelto de la montaña.
Medio año.
Hoy brindaré a vuestra salud con un vino de Higueruela. Va por vosotros.
Medio año lleno de conversaciones sobre vosotros, de visitas a Lescún, de subidas al refugio, de comidas con catering incluido dentro y fuera del refugio (¡benditos Iosune y Rafa), de miradas a los corredores, de abrazos, de lágrimas, de risas y sonrisas…
Medio año echándoos de menos.
Habéis pasado por este mundo pisando fuerte y eso se nota. Se nota en que los que tuvimos la suerte de estar cerca vuestro nos acordamos mucho de vosotros.
Incluso alguien que no os conoció, Tití, piensa en vosotros y os cuida. Porque Tití va a Sanchese y riega los arbolitos y se preocupa cuando los animales se comen las hojas. Y porque tal era su afán en ayudarnos a encontraros, que os encontró.
Medio año en el que Anabel ha sido un ejemplo para mí. Esa mujer tan dulce, tan sensible y tan fuerte me ha ayudado, tan sólo con su presencia y su actitud, a pisar más fuerte cuando me temblaban las piernas. Una persona extraordinaria, discreta y generosa. Una mujer a la que desde hace medio año “no le salen las palabras”, como ella dice, pero todos sabemos que su corazón habla por ella.
Medio año… y sin embargo parece que fue ayer cuando Nacho me dijo que no habíais vuelto de la montaña.
Medio año.
Hoy brindaré a vuestra salud con un vino de Higueruela. Va por vosotros.
... ¡¡¡POR VOSOTROS!!!
ResponderEliminareider
OS cuidare el tiempo que me queda a vivir
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